En la Fondazione Sacra Famiglia de Inzago, la sala multisensorial no espera a las personas: va hacia ellas. Un carro SENSEi móvil, bautizado L’Aura, lleva luz, sonidos y escenarios interactivos a la residencia para adultos y personas mayores con discapacidad, muchos de los cuales van en silla de ruedas. El proyecto, ya concluido, demuestra que un entorno multisensorial puede hablar a los adultos, respetando su edad y sus capacidades.
El contexto: una residencia para adultos con necesidades complejas
La Fondazione Sacra Famiglia es una de las principales entidades italianas dedicadas a las personas con discapacidad y a las personas mayores. En Inzago cuenta con una residencia sanitaria para personas con discapacidad (RSD) que acoge a adultos con necesidades complejas.
Algunos residentes necesitan equipos médicos en sus propias habitaciones. Una sala fija, en otra ala, no basta: hace falta un entorno capaz de desplazarse.
El proyecto: una sala sobre ruedas
Así nace un proyecto experimental construido entre muchas manos. Por un lado, el equipo multidisciplinar de la Fundación, desde la dirección hasta el fisioterapeuta, desde el médico hasta los profesionales de atención. Por otro, el grupo SENSEi, con competencias en ingeniería, comunicación y diseño de producto.
L’Aura es un carro ligero, pensado para entrar incluso en las habitaciones donde las paredes están ocupadas por equipos médicos. Con un solo gesto transforma pared y suelo en escenarios interactivos y se controla desde una tableta o un teléfono. Además, lleva consigo pequeños estímulos sensoriales, como burbujas, luces y un calor suave.
El proyecto incluye la formación del equipo de la Fundación, para que los profesionales puedan usar el carro de forma autónoma.
¿Cómo cambian las experiencias?
Gran parte de los contenidos multisensoriales nace para niños. En Inzago, las actividades se revisan con los profesionales, una a una. El objetivo es «rediseñar la experiencia adaptándola a las ruedas de los residentes»:
- recorridos accesibles (un río, un lago, un gimnasio) que se pueden atravesar en silla de ruedas;
- menos elementos a la vez, por ejemplo solo tres o cuatro animales por pantalla;
- historias más adultas, con bifurcaciones y elecciones;
- vídeos inmersivos de viajes y paseos (mar, montaña, espacio) y momentos de relajación;
- instrumentos musicales y efectos como agua, burbujas y nieve con música relajante.
Revivir los recuerdos
Con los residentes mayores, L’Aura se convierte también en una herramienta de reminiscencia. Las proyecciones reconstruyen a tamaño real lugares y momentos del pasado, en pared y suelo, alrededor de la persona.
Un residente reencuentra el salón de su casa, con el papel pintado, el aparador y el viejo televisor de tubo catódico que retransmite la final de la Copa de Europa entre el Milan y el Steaua de Bucarest: y vuelve a celebrarlo como entonces. Una residente regresa a su pueblo de montaña, entre las casas de piedra, el campanario y la fuente de la plaza.

Reconocer un lugar familiar abre el diálogo: los residentes cuentan, señalan, recuerdan nombres y costumbres. Los profesionales aprovechan estas pistas para estimular la memoria, el lenguaje y la relación. Cada escenario se crea con el equipo y con las familias, a partir de la historia de cada persona.
El vínculo con la investigación
El carro de Inzago es una pieza de investigación aplicada. El grupo de investigación del que nace SENSEi, activo desde el Politecnico di Milano hasta la SUPSI con más de cuarenta estudios publicados, trabaja desde hace tiempo en dos preguntas que aquí se encuentran.
La primera: cómo llevar la experiencia multisensorial allí donde están las personas, con soluciones nómadas como las analizadas en On the Effects of a Nomadic Multisensory Solution. La segunda: cómo adaptar un entorno interactivo a los adultos con discapacidad intelectual, tema del estudio exploratorio Phygital interfaces for people with intellectual disability. El carro L’Aura es también objeto de una tesis en el Politecnico di Milano.
El impacto
- Una experiencia que va hacia las personas, también hacia quienes no pueden salir de su habitación.
- Contenidos adecuados a la edad adulta, construidos con los profesionales y no adaptados a posteriori.
- Un equipo formado, con perfiles diferentes que aprenden a usar la misma herramienta.
- Recuerdos que vuelven a la vida, con lugares y momentos del pasado reconstruidos para cada residente.
- Un método replicable en otras residencias para adultos y personas mayores.
La Fundación, además, menciona a SENSEi entre quienes la ayudan a alcanzar sus objetivos de impacto social.
¿Por qué es un caso significativo?
Inzago demuestra que, con el codiseño, la misma tecnología puede hablar a los adultos, respetando su edad y sus capacidades. Y que no siempre hace falta una sala dedicada: a veces es la sala la que tiene que moverse. Es el mismo principio que guía SENSEi CARE en los centros para adultos. Para profundizar, lea también el artículo sobre la sala multisensorial para personas mayores.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar SENSEi con adultos con discapacidad?
Sí. Las actividades deben adaptarse a la edad y a las capacidades motoras, como se hace en Inzago.
¿Hace falta una sala dedicada?
No siempre: también existen soluciones móviles que se desplazan entre los espacios.
¿Qué es L’Aura?
Es el carro SENSEi móvil de la Fundación: ligero, entra incluso en las habitaciones ocupadas por equipos médicos y lleva consigo escenarios interactivos, burbujas, luces y un calor suave.
¿Cuánto cuesta un entorno como este?
Depende de la configuración: espacio, experiencias, formación y servicios. Contáctenos para una valoración.
¿Trabaja en un colegio, un centro o un museo y quiere un entorno como este? Cuéntenos su proyecto: partimos de las necesidades de las personas que lo usarán.