Resumen
Los niños con trastorno del espectro autista (TEA) suelen enfrentarse al reto de detectar y expresar emociones. Es decir, les resulta difícil reconocer la alegría, la tristeza y la ira en otras personas y expresar sus propios sentimientos. Esta dificultad produce graves deficiencias en la comunicación y en el funcionamiento social. El artículo propone un juego educativo hablado, que aprovecha técnicas de aprendizaje automático, para ayudar a los niños con TEA a comprender cómo identificar y expresar correctamente las emociones. El juego se centra en cuatro estados emocionales (alegría, tristeza, ira y neutralidad) y se divide en dos niveles de dificultad creciente: el primer paso consiste en aprender a reconocer y expresar sentimientos y, en la segunda fase, se examinan y evalúan las habilidades emocionales del usuario. La aplicación integra un reconocedor multilingüe de emociones a partir del tono de la voz.